Àreas de bosque seco tropical para el yaguarundí
yaguarundí
Foto: Bodlina
Ubicación
El bosque seco se encuentra en el suroeste de Nicaragua en la quebrada llamada Barranco Bayo. Ahí el río Grande de Carazo atravieza varias quebradas, en los dos últimos kilómetros de su camino al Océano Pacífico.
El área es parte de una finca y hasta el momento no fue casi cultivada, así que se mantuvo un bosque seco tropical. A pesar de la cercanía del Océano Pacífico aquí casi no llueve. En este clima se estableció una flora y fauna especial.
Ahora podemos comprar esta parte de bosque seco y protegerlo a largo plazo para la naturaleza - junto con ADECA. Nuestro socio local, la organización de protección de la naturaleza, sin fines de lucro, ADECA, asegura que en este área ya no habrá intervención por parte del hombre y que en este bosque la naturaleza podrá prosperar sin alteraciones.
Tamaño
El área que se comprará será de 140.000 metros cuadrados. El 90 por ciento de ella es de bosque seco, el 10 por ciento son antiguos campos de maíz que próximamente se reforestarán.
Fauna
El yaguarundí, el ocelote, el zorro gris, la tortuga magnífica, la iguana, el boa constrictor, el armadillo de nueve bandas, la zarigüeya, el periquito de marfil y el hermoso guardabarranco Eumomota superciliosa, que es el ave nacional de Nicaragua.
Otras especies son el milano real, el milano negro, la rana de zarzal y algunas especies de ranas verdes.
Flora
Varias especies de cactus y acacias, el jiñocuabo (Bursera simaruba), la caoba (Swietenia humilis), el brasil (Haematoxylum brasiletto), el roble (Tabebuia rosea), el ceibo (Ceiba pentandra).
Particularidades
Varias especies de cactus y acacias, el jiñocuabo (Bursera simaruba), la caoba (Swietenia humilis), el brasil (Haematoxylum brasiletto), el roble (Tabebuia rosea), el ceibo (Ceiba pentandra).
Socios
La organización local de protección de la naturaleza y desarrollo, ADECA, está trabajando desde hace 20 años para la conservación de la biodiversidad y la educación ambiental.
ADECA construyó el primer museo ecológico de su tipo en América Central, para hacer conocer y comprender a la población la diversidad de la naturaleza de su continente, especialmente el raro bosque seco tropical cerca de la costa del Pacífico.
ADECA será el futuro propietario del área y cuidará esta zona de bosque seco.
Concepto de asistencia y cuidado
Con la compra de 140.000 metros cuadrados queremos preservar a largo plazo el bosque para la naturaleza. ADECA quiere reforestar las áreas degradads con especies de árboles nativos.
El área que se quiere comprar está incorporada en una finca agrícola, que forma un tipo de zona de amortiguamiento natural. Esta zona tendrá que ser integrada en el concepto de protección de la naturaleza, cultivando, a partir del período de ahora, con métodos ecológicos. La zona tiene una gran importancia para la población local como centro de educación y lugar de encuentro e intercambio.
En el futuro ADECA quiere abrir la zona para el ecoturismo. Nosotros igualmente queremos integrar esta zona de bosque seco en la red de otras reservas naturales. Por eso son objeto de debate la compra de áreas adyacentes adicionales como también las reforestaciones.
Historia
La explotación intensa de los bosques de la región ha reducido los bosques secos tropicales a unos pocos fragmentos.
Desde la mitad del siglo 20 la región fue utilzada más que todo para el cultivo del algodón y pastos. Desde el 1980 se cultivó el sorgo, el ajonjolí y el tabaco, para la exportación - así como grandes áreas para la ganadería. La explotación del terreno más que todo con monocultivos, la deforestación y la erosión han dado lugar a una fuerte degradación de los suelos.
Desde los años 90 la zona es de propiedad privada y la agricultura intensa fue suspendida. Pequeños agricultores estan cultivando partes de la finca con maíz y sorgo. Una gran parte del terreno desde entonces está sin cultivar y los restos del bosque seco tropical pudieron recuperarse.
Hoy el 90 por ciento de la región sin cultivar están cubiertos de bosque en los pendientes y las orillas de los ríos. El 10 por ciento que quedó actualmente viene utilzado para el cultivo del maíz y en el future será reforestado.



