El método de la agroforestería dinámica

Agroforestería dinámica en los valles interandinos de Bolivia

Agroforestería dinámica en los valles interandinos de Bolivia

Foto: Kaulich

El método de “agroforestería dinámica” está basado en los conocimientos de los pueblos indígenas de Latinoamérica. En la década de los 90, el Deutscher Entwicklungsdienst (DED) en Bolivia promovió su desarrollo.

Naturefund promueve la agroforestería dinámica

Desde 2011, Naturefund ha puesto a prueba el método de agroforestería dinámica en sus diversos proyectos de reforestación, entre ellos Honduras (desde 2011), Nicaragua (desde 2012), el sur de Madagascar (desde 2013), Bolivia (desde 2014) y el norte de Madagascar (desde 2015),

Este es el mejor método para la reforestación que conocemos hasta el momento, ya que le permite a los agricultores ingresos estables, mejora los suelos y al mismo tiempo crea un sistema de plantas múltiples (similar a los que se encontrarían en un bosque natural) que ofrece un espacio de vida para diversas especies.

Naturefund se ha propuesto como meta informar sobre este método de reforestación, establecer un banco de datos con la información disponible sobre el tema e implementar la agroforestería dinámica en sus diferentes proyectos de reforestación alrededor del mundo. Para inicios de 2015 planeamos tener un kit “hágalo-usted-mismo”, para que pueda ser utilizado de manera fácil por pequeños agricultores y organizaciones no gubernamentales que trabajan en dicho campo.

A continuación, una pequeña introducción:

Variedad de plantas

Una parcela de agroforestería dinámica se compone de diferentes tipos de cultivos agrícolas, árboles frutales y un gran número de plantas nativas, en particular arbustos y árboles. Con ello se compone un ciclo de nutrición que imita al que ocurre en un bosque natural. Los arbustos y árboles nativos asumen diferentes funciones.

Plantas con raíces profundas absorben e impulsan hacia arriba el agua de las capas más profundas del suelo, logrando así aprovechar la humedad de la tierra. Con podas frecuentes, sobre todo de los árboles, el suelo se cubre con hojas y ramas que protegen al suelo de secarse.

Con el tiempo, esta capa se deshace incrementando la proporción de humus de manera sustancial. El aumento del humus y la variedad de vegetación, que logra un balance entre plantas beneficiosas y dañinas, estimula la salud general de las plantas.

Árboles funcionando como viveros

Algunas plantas adoptan el papel de viveros para la siembra agrícola (maíz, papa, verduras, árboles frutales, entre otros), al brindar sombra y protección del viento, la lluvia intensa o el granizo; también producen humus y biomasa. Al mismo tiempo, a través del humus y del nitrógeno, se promueve la fertilidad y la humedad de los suelos.

El manejo de una parcela forestal de tal naturaleza consiste principalmente en la poda periódica de arbustos y árboles, lo que permite que el sistema se mantenga en un constante estado de desarrollo. Esto mejora de manera decisiva la productividad de los cultivos establecidos.

La capa de mantillo, el denso follaje y el suelo de raíces profundas contrarrestan la erosión, evitando de este modo el desgaste de nutrientes y la deshidratación del suelo. El uso de fertilizantes o de riego con agua se hace innecesario. La diversidad de especies en la parcela hace que el uso de plaguicidas no sea necesario, permite la diversificación de productos y permite también obtener cosechas abundantes.

Estudios confirman las ventajas de este método

La Universidad Católica Boliviana “San Pablo” realizó una investigación académica sobre la calidad de los suelos en la granja de investigación Molesnejta en las tierras altas de Bolivia. Confirmaron que el sistema de utilizar la agroforestería dinámica por parcelas aumenta de manera significativa la proporción de humus en pocos años.

Un estudio adicional realizado a solicitud de GIZ en el 2013, demostró que los cultivos de parcelas con agroforestería dinámica en las zonas semi áridas del departamento de Cochabamba lograban una mayor tolerancia a la sequía, tenían un bajo nivel de daños y menor cantidad de plagas. Al mismo tiempo requerían de poco riego, fertilizantes y pesticidas.

La carga de trabajo con el sistema de agroforestería dinámica es mayor que en los sistemas convencionales de producción durante los tres primeros años, sobre todo por implica un cambio en el sistema de cultivo convencional. Pero de mediano a largo plazo, la agroforestería dinámica disminuye la carga de trabajo y los costos.

Variedad de productos saludables, sin pesticidas

La agroforestería dinámica también funciona en las regiones tropicales. Una tesis de doctorado de Berkeley, Estados Unidos, investigó entre 2011 y 2013 sobre las diversas formas de cultivo del cacao certificado como orgánico en las tierras bajas de Bolivia. El resultado: como monocultivo, el cacao orgánico rindió 350 kg. por año; con agroforestería simple, 438 kg. y en una parcela con agroforestería dinámica, el total de la cosecha rindió en 510 kg. (The Contribution of Organic Cocoa Production to Social-Ecological Resilience in a Changing Climate, Jacobi 2013).

Además, el suelo en la agroforestería simple, pero sobre todo en la dinámica, se utiliza de forma simultánea para el cultivo de alimentos y otros productos para vender. La agroforestería dinámica trae beneficios múltiples al producir alimentos saludables, sin pesticidas, ofrecer un hábitat para numerosas especies y mejorar los suelos.

Los métodos de agroforestería dinámico